ACEITE DE JOJOBA (Simmondsia chinensis)

La jojoba es un producto natural que se extrae de las semillas de la planta que lleva su nombre, un arbusto originario del desierto de Sonora, al norte de Mexico.
Durante cientos de años, fue reconocida y utilizada por los Aztecas quienes le atribuyeron propiedades mágicas. Recientes investigaciones confirman que las leyendas Aztecas, son superadas con creces por las propiedades reales de éste aceite (o más correctamente, cera líquida), de composición química similar a las ceramidas de nuestra piel. 

El aceite de jojoba penetra fácil y profundamente, suavizando y protegiendo la piel. Es un rico humectante de la piel que ayuda a prevenir las arrugas, otorgando tersura y juventud a la piel. Actúa como tratamiento cosmético efectivo y natural contra las espinillas, barros, puntos negros, seborrea, irritaciones, sarpullidos y otras afecciones de la piel.
La aplicación habitual del aceite de jojoba facilita los procesos de regeneración celular y aumenta tanto la elasticidad como la suavidad y firmeza de la piel.

Además de su alto contenido en ceramidas, también está presente en el aceite de jojoba la vitamina E, que actúa como antioxidante y protege a la piel de los radicales libres.

ACEITE DE ALMENDRAS DULCES: Prunus Dulcis

La almendra es rica en nutrientes, proteínas, azúcar, vitaminas y minerales
El aceite de almendras es nutritivo para la piel, cabello y uñas. 
Ayuda a que la piel respire, pueda absorber la energía lumínica, regulando la temperatura reduciendo el envejecimiento y otorgando elasticidad. Es ideal para el cuidado de las pieles sensibles y secas. Hidrata la piel y evita la formación de arrugas. Proporciona elasticidad a la piel, dejándola humectada y suave, previniendo la aparición de estrías.

También es muy útil en el tratamiento de eczemas y otras irritaciones cutáneas ayudando a aliviar picores e inflamaciones en dermatitis y quemaduras. Adecuado para todo tipo de piel.
Indicado para la piel del bebé y muy efectivo en casos de costra láctea.